No es novedoso

CIRCULO 55
Por
Manuel Vázquez .
Escritor. Actor. Director Teatral.

 

El muchacho miró a sus seguidores y se peinó con los dedos la larga melena acomodándola detrás de las orejas en un gesto que le era habitual. En poco tiempo se había convertido en una especie de dirigente social y la gente, especialmente los jóvenes, se acercaban para escuchar las ideas que exponía con claridad, como para que todos pudiesen comprenderlas.

-Vos… – cuentan que le dijo a un muchachón vestido con ropas costosas y mejor calzado – Si querés abrazar la causa, tenés que abandonar la riqueza en la que te criaron y conocer el sufrimiento de los que menos tienen. Tenés que saber lo que es el hambre, la enfermedad, el frío, el trabajo mal pago. Sólo así vas a poder comprender para quienes debemos trabajar.

El aludido bajó la vista y miró la gruesa cadena de oro que pendía de su cuello, las manos cuidadas de quien no realiza trabajos manuales y, sin decir palabra, se alejó lentamente.
-¡Qué difícil les resulta! – reflexionó meneando la cabeza. Luego, mirando a los que habían presenciado la escena, agregó – Es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja, que un rico pueda ser una buena persona.

Tal vez alguno reconozca la breve historia en otro contexto y en una versión metafísica, pero el mensaje es siempre el mismo.

Son muy pocos los que desean abandonar una vida cómoda, si la suerte les deparó tenerla; pero afortunadamente son muchísimos menos los que están dispuestos a saltar sobre cualquier norma de convivencia con tal de acumular riquezas que garanticen un bienestar cada vez mayor para ellos y sus generaciones futuras.

La palabra solidaridad no existe para estos generadores de riquezas porque, en su pensamiento, el lucro personal es el único objetivo de la vida. Por el dinero explotan a sus semejantes, los hambrean, los dejan morir sin asistencia y medicamentos, generan guerras, auspician la creación de nuevas enfermedades y son capaces de hacer cualquier cosa que les genere ganancias aunque, en muchos casos, se cubran hipócritamente con la máscara de la honorabilidad y la honradez.

No son buena gente, como sentenciaron con otras palabras hace más de dos mil años, y hoy forman una inescrupulosa cofradía a la que, con un eufemismo, llaman “empresariado”.

Juntos hacen más efectiva la expoliación comprando voluntades de gobiernos, jueces, y periodistas. Estos últimos, por treinta monedas, engañan al pueblo ofreciéndoles una falsa realidad; presentando al empresariado como una entidad sensible que trabaja por el bienestar del género humano y desfigurando la imagen de quienes verdaderamente intentan luchan por la dignidad, la igualdad y la justicia entre los hombres.

Muchas veces alcanzaron su cometido. Hace dos milenios lograron sentenciasen a muerte al muchacho que osó desenmascararlos.

El trabajo artero fue tan sutil que, hasta muchos de los que recibieron de él enseñanzas y pan, festejaron su muerte.

No son buena gente. No pueden serlo.

Foto que ilustra la portada: Tetradracmas de Tiro, usualmente denominados “siclos”. Monedas de plata que podrían haber sido utilizadas en el pago a Judas por su traición a Jesús.

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Excelente reflexón de Manuel Vázquez en este artículo. Denota la justa indignación del autor frente a las inequidades que genera la creciente concentración de la riqueza en poquísimas manos que, inevitablemente, encuentra su contracara en una obscena profundización de la pobreza en un universo de seres humanos cada vez más extendido. Como lo explicara Thomas Piketty en su libro “El capitalismo del siglo XXI, el sistema se autdeglute en su propia lógica. Con su fina sensibilidad de artista, Manuel sin desdeñarla, no reposa su análisis tanto en la perversión del sistema como en el egoísmo que anida en los más recónditos lugares del corazón humano. Pero al mismo tiempo por su aguda percepción de la realidad, nos deja entrever que este sesgo tan negativo de los hombres, potencia su desarrollo a partir de las condiciones propicias que instala el centro de poder mundial para la periferia y también hacia el interior de los mismos países dominantes. Esa construcción, como bien lo señala Manuel, se vale en la actualidad primordialmente del manejo monopólico de los medios de comunicación y en ellos, de la sutil tergiversación que comienza por la semántica , derivando naturalmente hacia la construcción de una realidad adecuada a sus fines. Muy bien desgranó en 1998 el gran escritor uruguayo y “latinoamericano” Eduardo Galeano, en El Leguaje 3 de su libro “Patas Arriba”, esa mecánica de construcción virtual que, finalmente, le permite a los más poderosos contar como aliadas a sus propias vícitmas. Escribió el gran oriental recientemente desaparecido:
    “En la época victoriana no se podían mencionar los pantalones en presencia de una señorita. Hoy por hoy, no queda bien decir ciertas cosas en presencia de la opinión pública:
    -el capitalismo luce el nombre artístico de economía de mercado;
    -el imperialismo se llama globalización;
    -las víctimas del imperialismo se llaman países en vías de desarrollo, que es como llamar niños a los enanos;
    -el oportunismo se llama pragmatismo;
    -la traición se llama realismo;
    -los pobres se llaman carentes, o carenciados, personas de escasos recursos;
    -la expulsión de los niños pobres por el sistema educativo se conoce con el nombre de deserción escolar;
    -el derecho del patrón a despedir al obrero sin indemnización ni explicación se llama flexibilización del mercado laboral;
    -el lenguaje oficial reconoce los derechos de las mujeres, entre los derechos de las minorías, como si la mitad masculina de la humanidad fuera la mayoría;
    -en lugar de dictadura militar, se dice proceso;
    -las torturas se llaman apremios ilegales, o también presiones físicas y psicológicas;
    -cuando los ladrones son de buena familia, no son ladrones, sino cleptómanos.
    Y en la actualidad que vivimos los argentinos, podríamos incorporar, puesto que Galeano es patrimono de la Patria Grande, que cuando los empresarios de nuestras naciones se adueñan de un país y se apropian de sus riquezas (es decir del trabajo del pueblo), no la roban, fundan sociedadese offshore. Salud

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s